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PUERTO RICO Boricua escapa
de la pena capitalLibre tras 17 años esperando ser ejecutado en la Florida
por un asesinato que no cometió EL NUEVO DIA Posted January 4, 2002 Un puertorriqueño que había sido condenado injustamente a la
pena de muerte hace 17 años fue excarcelado el jueves a raíz de una
grabación del verdadero asesino en que confiesa haber ultimado a un
empresario. No fue posible obtener declaraciones de Juan Roberto Meléndez Colón, cuya excarcelación de la Union Correctional Institution en el estado de Florida debía ocurrir el jueves, según dijo el abogado Marty McClain a El Nuevo Día. El boricua pasaría su primera noche en libertad durmiendo en la residencia de uno de los abogados del grupo estatal que ayudó a Meléndez Colón en su lucha en los tribunales estadounidenses, dijo McClain. Meléndez Colón es un hijo de padres puertorriqueños nacido en 1951 en Brooklyn, Nueva York, pero criado en la isla, según información ofrecida previamente por el ex convicto a un portal canadiense de Internet que combate la pena de muerte. En el mismo portal, Meléndez Colón dice que su apodo es "Puertorrican Johnny". Las autoridades carcelarias de Florida indicaron que era imposible que el hombre hiciera expresiones a la prensa porque se encontraba el tarde de jueves en gestiones de inventario y documentación necesaria para su excarcelación. El vía crucis jurídico comenzó en 1984 cuando Meléndez Colón fue condenado a la pena de muerte por una corte estatal de Florida por el asesinato de Delbert Baker, el dueño de una empresa de cosmetología, pero él apeló la sentencia en todos los foros posibles, según varios medios informativos. McClain explicó a El Nuevo Día que la evidencia exculpatoria surgió cuando Rotger Alcott, abogado del puertorriqueño Meléndez Colón en 1984, encontró en medio de una mudanza de sus oficinas una grabación de Vernon James en la que ésta confiesa el asesinato ocurrido el 13 de septiembre de 1983, por el cual condenaron a Meléndez Colón. Al menos cuatro investigadores escucharon la confesión de James en 1984, pero la misma no fue aceptada en evidencia, según la agencia española EFE. McClain explicó que James se acogió a la quinta enmienda de la Constitución estadounidense, que garantiza su derecho a no emitir declaraciones que puedan incriminarlo por un delito. Ante la negativa de James de hablar, su confesión grabada era prueba de referencia que no podía ser usada en su contra por disposiciones de ley. Tras la muerte reciente de James se pudo usar la grabación, según McClain, un especialista en casos de pena capital y quien pertenece a un grupo estatal llamado Capital Collateral Review, que ayuda a personas condenadas a morir por el Gobierno federal. La grabación y las declaraciones de nuevos testigos aseguran haber escuchado a James confesar el crimen y llevaron en diciembre de 2000 a la jueza Barbara Fleischer a ordenar un nuevo juicio para Meléndez Colón. La Fiscalía estatal del condado de Polk desistió de llevar el caso ante la muerte de James y luego de que un segundo testigo se retractara, según el fiscal Chip Thulbery indicara a agencias de prensa. "Esto nos deja, francamente, sin nada para proceder", dijo Thulbery a la agencia Prensa Asociada. El fiscal tampoco expresó disculpas por el caso judicial. "Nosotros no podemos intentar el caso ahora, pero ciertamente era un caso que debía llevarse entonces", agregó. "Estoy feliz de que finalmente se haya acabado (el caso) y que Juan sea liberado", dijo McClain. "Pero es un día realmente triste (al ver) que el sistema permita que esto ocurra y por tanto tiempo". |
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